EL ANACOLUTO es una figura retórica que supone la
construcción sintáctica incorrecta de una frase. O como dice la Real Academia
Española: “Inconsecuencia en la construcción del discurso”.
El error procede de dejar una o más palabras discordantes
con el resto de la frase. Estamos hablando pues de una figura retórica que se
usa por falta de pericia gramatical o por desconocimiento. Conclusión: conviene
evitar el anacoluto (también conocido como solecismo).
LOS BARBARISMOS (del latín barbarismus) son aquellas palabras
que están fuera de las reglas morfológicas o fonológicas de la lengua y que por
tanto no son reconocidas como correctas.
El concepto barbarismo, que
es muy antiguo, alude a lenguas extrañas. De ahí que los antiguos griegos
llamaran bárbaros a los pueblos que
hablaban lenguas diferentes al griego o que bien hablaban esta lengua, pero sin
pulcritud.
Debemos tener cuidado con este concepto, pues la lengua
es un ser vivo y lo que hoy se considera incorrecto mañana puede estar dentro
de la norma.